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Caja de Reiki: guía clara para entender cómo funciona y cuándo utilizarla

La caja de Reiki es una herramienta muy sencilla. No tiene misterio. Y precisamente por eso funciona tan bien.

No es un objeto “especial” por sí mismo, ni algo reservado a grandes rituales. Es, simplemente, un soporte físico para trabajar con la intención y el envío de Reiki a distancia.

Si practicas Reiki, tarde o temprano acabarás usándola.

¿Qué es una caja de Reiki?

Una caja de Reiki es una caja física (puede ser de madera, cartón, metal… lo que tengas a mano) que se utiliza para contener intenciones. Dentro se colocan papeles con nombres, situaciones o peticiones, y se usa como punto de enfoque para enviar Reiki.

La caja no hace el trabajo.El trabajo lo hace la energía y la intención.

La caja solo ayuda a ordenar, a sostener y a dar continuidad.

¿Para qué se utiliza?

Se utiliza principalmente para:

– Enviar Reiki a personas a distancia de una manera continua.
– Acompañar procesos que duran varios días o semanas.
– Trabajar situaciones concretas (salud, emociones, decisiones, etapas vitales).
– Mantener una intención activa sin tener que “recordarla” todo el tiempo.

Es muy habitual usarla cuando no puedes hacer una sesión completa cada día, pero quieres que la energía siga presente.

Cómo hacer una caja de Reiki paso a paso

No necesitas nada especial.

  1. Elige una caja
    Puede ser sencilla. No hace falta que sea bonita ni espiritual. Si para ti tiene sentido decorarla, adelante. Si no, también está bien.
  2. Prepara los papeles
    En cada papel escribe:
    – El nombre de la persona
    – O la situación (por ejemplo: “mi proceso emocional”, “este cambio”, etc.)
    Si quieres, puedes dibujar tras el papel algun simbolo en concreto que ayude al proceso, pero no es obligatorio.
  3. Coloca los papeles dentro de la caja
    No hace falta ordenarlos de ninguna manera concreta.
  4. Activa la caja
    Coloca tus manos sobre la caja y envía Reiki como lo harías en una sesión normal.
    El tiempo que tu sientas.

A partir de ahí, la caja ya está lista para empezar a trabajar.

Cómo se trabaja con ella en el día a día

Cada vez que quieras enviar Reiki:

– Colocas las manos sobre la caja
– Te centras
– Envías energía

No hace falta visualizar nada complicado ni “hacerlo perfecto”. La intención clara y la práctica habitual son más que suficientes.

Puedes trabajar con la caja a diario o solo cuando lo sientas. No abandones del todo la caja, sino la energía Reiki se irá consumiendo. No pasará nada malo, simplemente la situación o personas dejarán de recibir esa energía Reiki.


A continuación tienes un vídeo donde te explico la caja de Reiki de forma práctica y cercana, tal y como la utilizo yo.


Un consejo importante: utiliza dos cajas de Reiki

Esto es algo que recomiendo mucho y que suele ayudar a mantener claridad energética.

Puedes tener: Una caja para tus clientes o pacientes Y Otra caja para ti, tus amigos o tus familiares

¿Por qué? Porque así no mezclas procesos. Tu trabajo profesional va por un lado, y tu vida personal por otro. Es una forma sencilla de poner orden, incluso a nivel energético.

No es obligatorio, pero suele sentirse mucho más limpio.

Algunas recomendaciones finales

– No sobrecargues la caja con demasiadas intenciones a la vez
– Revisa de vez en cuando qué papeles siguen teniendo sentido
– Cuando un proceso termina, puedes retirar el papel y agradecer

La caja de Reiki no sustituye a una sesión ni a otros procesos personales, pero es una herramienta muy útil, práctica y fácil de integrar en el día a día.

Si practicas Reiki, es probable que tarde o temprano formes parte de tu forma natural de trabajar.

Y si no… quizá este sea un buen momento para empezar a experimentar con ella.

Si tienes dudas o preguntas, no dudes en escribirme, estaré encantado de ayudarte.