Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Qué esperar de tu primera sesión de Reiki: guía completa sin misterios

Quizás llevas días pensándolo. O quizás has reservado casi sin pensarlo, siguiendo una corazonada. De cualquier manera, estás aquí, y algo en ti ha dicho que sí.

Si es tu primera sesión de Reiki y no sabes qué esperar, este artículo es para ti. Te cuento cómo es, qué vas a sentir y cómo llegar sin nervios innecesarios.

Es normal que llegues con preguntas. ¿Qué va a pasar exactamente? ¿Voy a sentir algo? ¿Tengo que creer en algo para que funcione? ¿Y si no noto nada?

Este artículo es para responderte todo eso antes de que entres por la puerta, con calma y sin rodeos.

Antes de llegar: no necesitas prepararte demasiado

camilla en la primera sesión de reiki barcelona xavier giner

No hace falta que vengas en un estado especial. No necesitas haber meditado nunca, no necesitas creer en la energía, y no necesitas venir con las ideas claras sobre lo que te pasa.

Lo único que ayuda es llegar tranquilo, con ropa cómoda, y haber comido algo ligero. Nada más.

Si tienes preguntas o algo concreto que quieras trabajar, puedes traerlo. Pero si solo tienes una sensación vaga de que algo pide atención y no sabes ni cómo llamarlo, también es un punto de partida completamente válido.

Cómo es tu primera sesión de Reiki conmigo

Cuando llegas, nos sentamos unos minutos a hablar. No es una entrevista clínica, es simplemente una conversación. Te pregunto cómo estás, qué te trae, cómo has llegado hasta aquí. Eso me da la información que necesito para orientar el trabajo.

Después te tumbas en la camilla, completamente vestido. No hay que desnudarse ni hacer nada especial. Cierras los ojos si quieres, o no. No tienes que concentrarte en nada ni mantener ningún estado mental concreto.

Durante aproximadamente una hora trabajo con las manos. A veces con contacto suave sobre el cuerpo, a veces a poca distancia. Sigo la energía de tu sistema, no un protocolo fijo. Cada sesión es distinta porque cada persona y cada momento son distintos.

Al terminar, hablamos unos minutos. Te cuento lo que he percibido, lo que se ha movido, y lo que puede ser útil tener en cuenta en los días siguientes.

Qué puedes sentir durante la sesión

primera sesión de reiki barcelona xavier giner

Aquí viene la parte que más curiosidad genera, y también la más difícil de predecir.

Hay personas que sienten calor intenso, incluso en zonas donde no hay contacto. Otras notan un peso agradable, como si el cuerpo se hundiera en la camilla de una forma que no conocían. Algunas sienten pequeños movimientos internos, o imágenes, o simplemente una calma que no recordaban.

Y hay personas que no sienten nada especial durante la sesión, pero que en las horas siguientes notan una diferencia clara: duermen mejor, están más tranquilas, algo que cargaban parece haberse aligerado.

Todas las experiencias son completamente normales. El Reiki no necesita que lo sientas de una manera concreta para estar funcionando. Tu sistema recibe lo que necesita independientemente de lo que notes en el momento.

Lo único que no ayuda es la resistencia activa, es decir, llegar con la determinación firme de que no va a pasar nada. El escepticismo honesto, en cambio, no interfiere en absoluto.

Qué no va a pasar

Vale la pena decirlo claramente. En una primera sesión de Reiki no voy a decirte lo que tienes que hacer con tu vida. No voy a darte diagnósticos, ni médicos ni espirituales. No voy a usar términos dramáticos ni crear dependencia de las sesiones.

El Reiki no sustituye ningún tratamiento médico. Es un complemento excelente a cualquier proceso que estés llevando, pero no lo reemplaza.

Mi trabajo es acompañarte, no dirigirte. La sesión te da información y espacio, pero las decisiones siempre son tuyas.

Después de la sesión: dale tiempo al cuerpo

primera sesión de reiki barcelona xavier giner

Después de tu primera sesión de Reiki es habitual sentir un cansancio suave después. No es malo, es el cuerpo integrando el trabajo. Si puedes, evita comprometerte con nada exigente ese mismo día.

Bebe agua, descansa si el cuerpo lo pide, y dale unos días antes de evaluar cómo te ha ido. Los efectos a veces se despliegan con calma en las 48-72 horas siguientes.

Si algo te genera dudas después de la sesión, puedes escribirme. No desaparezco cuando termina la hora.

¿Y si después quiero repetir?

Eso ya lo vemos juntos en la primera sesión. No hay una respuesta universal. Lo que sí hay es honestidad: si creo que no necesitas más sesiones, te lo digo. Para algunas personas una sesión es suficiente para lo que necesitan en ese momento. Para otras tiene más sentido trabajar en varias, especialmente si hay un proceso más sostenido detrás.

Al terminar tu sesión te daré una tarjeta de fidelización. Si decides repetir, cada sesión te acerca a un descuento. Es una forma de reconocer que cuidarse no es un lujo puntual sino algo que merece continuidad.

No hay presión ni compromiso. Si vuelves, estupendo. Si no, la sesión ya habrá hecho su trabajo.

También te lo comento por si te interesa. Hay personas que, después de recibir Reiki, sienten que quieren ir más allá y aprender a trabajar con esta energía ellas mismas. Si eso te resuena, puedes echar un vistazo a los cursos de Reiki que ofrezco, desde el nivel inicial hasta la maestría.


Si estás leyendo esto porque tienes una sesión reservada conmigo, me alegra que hayas llegado hasta aquí. Ya estás haciendo algo por ti. Nos vemos pronto.

Y si estás pensando en reservar y aún no has dado el paso, esto que acabas de leer es exactamente lo que te espera. Sin más misterio que ese.

Y si has llegado aquí por curiosidad y no tienes nada planeado todavía, también está bien. A veces uno lee estas cosas antes de estar listo. Cuando lo estés, ya sabes dónde encontrarme.